Una factura mal hecha puede darte problemas con Hacienda o retrasar un cobro. Repasamos qué datos son obligatorios, cómo se aplican el IVA y la retención de IRPF, cómo numerarlas y cómo generar una factura profesional en PDF en un par de minutos.

Una factura válida no es un simple recibo: tiene un contenido mínimo que exige la normativa. Estos son los datos que no pueden faltar:
Sobre la base imponible se suma el IVA (21 %, 10 % o 4 % según el producto o servicio) y, si eres un profesional, se resta la retención de IRPF (habitualmente el 15 %, o el 7 % los primeros años). El IVA lo ingresas tú en Hacienda; la retención la adelanta tu cliente a tu nombre. Si tienes dudas con estos cálculos, apóyate en la calculadora de IVA y en la guía de retención de IRPF.
Las facturas deben numerarse de forma correlativa, sin huecos ni repeticiones. Puedes usar series distintas (por ejemplo, una para ventas nacionales y otra para rectificativas), pero dentro de cada serie el orden debe ser continuo. Un salto injustificado en la numeración es una de las cosas que más llaman la atención en una revisión.
Genera una factura profesional en PDF en un par de minutos. Usa la herramienta gratuita: sin registro, con el resultado al instante y con los datos calculados en tu propio navegador.
Un profesional factura un servicio de 1.000 € con IVA del 21 % y retención del 15 %:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Base imponible | 1.000,00 € |
| IVA (21 %) | +210,00 € |
| Retención IRPF (15 %) | −150,00 € |
| Total a cobrar | 1.060,00 € |
La normativa antifraude avanza hacia la factura electrónica y los sistemas VeriFactu. Aunque los plazos se van concretando, conviene acostumbrarse ya a emitir facturas completas y bien numeradas: es la mejor base para dar el salto sin sobresaltos.
Número y serie correlativos, fecha, datos fiscales de emisor y cliente (nombre, NIF y domicilio), descripción de lo facturado, base imponible, IVA y, si procede, retención de IRPF, y el total.
No. La numeración debe ser correlativa y sin saltos dentro de cada serie. Un hueco injustificado puede generar problemas en una revisión de Hacienda.
Solo si eres un profesional y facturas a empresas o a otros autónomos en España. Las facturas a particulares o al extranjero normalmente no llevan retención.